¿Por que envejecemos y morimos? (I Parte)


Por JtvLion:

Conste que soy una persona muy difícil de convencer. En ocasiones, me he visto envuelto en debates muy encendidos a causa de esta manera de enforcar mis puntos de vista. En situaciones como esta, podría estar debatiendo un tema del cual no estoy convencido hasta la saciedad, siempre y cuando este a favor de una perspectiva razonable y por supuesto, documentada. Tampoco lo hago por pura pretensión. Si los argumentos esgrimidos son lo suficientemente indiscutibles, entonces le doy todo el crédito a aquel que llevo la cuestión a debate y acepto sencillamente el final de la discusión. Pero, si no es así, bueno…


Les cuento esto, porque por muchos años me he estado haciendo la gran pregunta acerca del dilema que consiste en el envejecimiento y muerte de los seres humanos. Confieso que desde que tengo uso de razón, he tratado de hallar la respuesta correcta a una interrogante la cual estoy seguro que compartiría con muchos en esta tierra que habitamos y que no deja de ser muy intrigante aunque no es menos cierto de que encierra en si misma una incógnita, que además es muy interesante: ¿Por qué envejecemos y morimos?


De la misma forma que he estado buscando la respuesta a esta pregunta en toda la bibliografía científica concerniente a este tema a la que he tenido acceso, también he dedicado tiempo a indagar acerca del asunto leyendo buena parte de la Biblia, la cual para muchos no es un libro creíble, desde que no es considerada como un documento cuyas bases no se sostienen como producto de exploraciones o búsquedas fundamentadas en demostraciones comprobadas o hallazgos probados, pero que sin embargo, constituye –a mi modo de ver- un legado histórico, lo suficientemente verosímil, si tomamos en cuenta los precedentes en los que se asientan sus concepciones y estatutos y si tomáramos como premisa el hecho de tiene muchísima actualidad, cuando se interpreta correctamente, a pesar de haberse escrito alrededor de 6000 años atrás. No soy devoto de ninguna religión, pero les aseguro de que he estudiado bastante como para convencerme  a mi mismo de lo interesante que resulta descubrir como entre lo que plantea la Biblia, como documento científico –ya no como libro sagrado- y lo que han descubierto en época reciente las investigaciones basadas en testimonios científicos y comprobados existen ciertas analogías, pero mas que nada, misterios que aun la ciencia en su etapa mas avanzada aun se cuestiona admirablemente.


No pretendo con este artículo persuadir a mis lectores de nada en absoluto. Como siempre los invito a que consideren sus respectivos razonamientos y lleguen a sus propias conclusiones. Yo, por mi  parte, les expondre mi análisis del asunto.


El origen y propósito de la vida según la Biblia:


De acuerdo a lo que dice el libro del Génesis, “…Y procedió Dios a formar al hombre del polvo del suelo y a soplar en sus narices aliento de vida y el hombre vino a ser alma viviente. […] y colocó al hombre en el jardín del Edén para que lo cultivara y cuidara. […] y le dijo: De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal, no comerás, porque el día que comas de el, positivamente morirás”.

A mi particularmente me encanta esta sentencia, puesto que nos hace reflexionar sobre lo que expone el libro del Génesis cuando muestra evidentemente que el hombre no fue creado para morir, a menos que incumpliera con este mandato impuesto por Dios, lo cual nos lleva a la siguiente interrogante: Entonces, ¿fue creado el hombre para vivir eternamente? Sigamos:

“…Por cuanto […] te pusiste a comer del árbol respecto del cual te dije ‘no debes comer de el’ maldito sea la tierra  por tu causa. […] Con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas al suelo porque de el fuiste tomado, pues polvo eres y al polvo serás tornado…”


“[…] Y ahora, para que no alargue la mano y efectivamente tome el fruto también del árbol de la vida y coma y viva hasta tiempo indefinido…” Así que echo al hombre, al este del Edén, y apostó a dos querubines y una espada llameante para que guardara el camino del árbol de la vida”.



El origen de la vida según “El Origen de las Especies” y otras fuentes:

“El origen de las especies por selección natural", mientras tanto plantea en uno de sus acápites relacionados con el origen de la vida, lo siguiente:  “…De la rápida progresión en la que aumentan todos los seres orgánicos resulta inevitablemente una lucha por la existencia […], pues de otro modo […] su numero seria tan extraordinariamente grande que ningún país podría mantener el producto. De ahí que, al producirse mas individuos que los que pueden sobrevivir, el resultado es inevitablemente una lucha por la existencia, ya sea de un individuo con otro de su misma especie o individuos de especies distintas…”

Según lo que plantea la teoría Darwiniana “…Y el hombre desciende de alguna forma menos organizada. […] La estrecha semejanza entre el hombre y los animales inferiores en el desarrollo embrionario, así como innumerables puntos de estructura y constitución son hechos incontestables…”


“Así, de la rápida progresión en que tienden a aumentar todos los seres orgánicos resulta inevitable una lucha por la existencia, pues de otro modo […] su número seria tan grande que ningún país podría mantener el producto. De ahí que, tiene que haber una lucha por la existencia para que no hayan mas individuos que los que no pueden sobrevivir,  […] ya sea de su misma especie, como de especies distintas, dadas las condiciones físicas de la vida…”



¡Que interesante! En realidad si constituye un  argumento en extremo revelador, mucho mas en la época en que fue dado a la luz y porque además, intenta explicar de alguna forma que involucre connotaciones científicas, el origen de la vida y del hombre, de forma general. Pero, otras teorías han  manifestado también su versión sobre lo que creen haya sido el advenimiento de los seres vivientes en la tierra y su causa de muerte.


Sin embargo, sin complicar mucho las cosas con teorías o fundamentos que a menudo ni siquiera entendemos del todo, la gran incógnita continua siendo esta: ¿Por qué envejecemos y morimos?


Es bien conocido el ciclo de regeneración celular es un proceso que ocurre en el núcleo de las células y que precede inmediatamente a la división celular,  la cual consiste en el reparto equitativo del material hereditario o ADN.  Este tipo de división o mitosis ocurre a nivel celular y normalmente concluye con la formación de dos núcleos separados que dan lugar a dos nuevas células hijas genéticamente idénticas que reinician el ciclo una y otra vez de manera sucesiva y regular. Este proceso es el cimiento en el que se fundamenta la reproducción, el crecimiento y la reparación a nivel de los tejidos y se lleva a cabo de manera constante e interrumpida hasta que, sin explicación o causa aparente, deja de funcionar con la armonía y regularidad que lo habría hecho hasta ese momento, comenzando entonces un proceso de degeneración celular y envejecimiento indetenible e irreversible hasta la muerte.


En el libro “Why do we age?” escrito por  Ricki L. Rusting, se muestra un ejemplo magnifico de la manera en que las mas modernas investigaciones científicas han tratado de explicarse el motivo del envejecimiento celular:

“…Imaginemos un laberinto obscuro y lleno de peligros. Este laberinto tiene una sola puerta de entrada, con una fila de personas esperando su turno para entrar. […] Nadie sabe si existe otra  puerta de salida en el laberinto. En el medio del laberinto hay un teléfono que comunica con la puerta de entrada. Si alguien consigue orientarse y llegar hasta ese teléfono, inmediatamente llama a esta puerta, y explica a la siguiente persona a entrar, como debe transitar con seguridad por los corredores, por lo menos para llegar hasta el teléfono.”



“Después de efectuar la llamada e informar al que le sigue, el caminante avanza en el laberinto buscando una salida. Es evidente que no podrá explicar a aquel que le precede lo que hay después del teléfono, ya que es un camino totalmente desconocido. […] Pero, aun así, cada persona nueva, según su turno, va entrado al laberinto y hace su correspondiente llamada.”




“El laberinto representa la vida, la puerta de entrada es el nacimiento, tomar el teléfono y efectuar la llamada significa generar un nuevo ser, y las informaciones transmitidas para llegar hasta él teléfono son las que están dentro del código genético. Nadie sabe donde irá terminar el viaje, o cualquier otra información después de este punto.”




“El proceso se repite continuamente con cada individuo que va entrando al laberinto. Todos consiguen llegar al teléfono sin problemas, porque el caminante anterior se lo ha explicado claramente, pero a partir de este punto, comienzan a transitar a ciegas. Pero, resulta que justo a partir de ese instante todos comienzan a comportarse en forma errática,  pues sus genes no saben que hacer. Es entonces que se invierte el ciclo y comienzan a envejecer...”


Es indiscutible que el ciclo en el que se reproducen y desarrollan constantemente las células constituye una de las más asombrosas maravillas que envuelve el origen de la vida. Si observamos el proceso como en una filmación acelerada, nos parecerá obvia la afirmación de que “el organismo envejece porque ya cumplió su función, que es la de generar descendencia”. Pero en realidad esto no es así. Y nada ni nadie, ni la naturaleza ni la ciencia mas avanzada ha podido aun desentrañar el misterio que rodea el rompimiento inexplicable del ciclo de regeneración de las células. August Weismann propuso una de las primeras explicaciones consistente en que existe un mecanismo de muerte diseñado para eliminar a los individuos viejos y “muy usados”, y así hacer espacio para las nuevas generaciones de células o individuos.

Sin embargo, en la actualidad esta explicación ha sido desacreditada, dado que no se ha podido descubrir el mecanismo bajo el cual la evolución hubiera propiciado la aparición de la vejez ni tampoco se ha encontrado hasta la fecha el mecanismo de muerte propuesto por Weismann.

De manera que, a estas alturas, todavía estamos en el punto exacto desde donde partimos y sin hallar aun la respuesta que hemos buscado hasta ahora. ¿Qué es entonces lo que detiene el maravilloso proceso de reproducción celular y lo convierte en un proceso de envejecimiento irreversible?
                                                                                                                                      Continuara…

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