Alain Delon: El niño terrible


Por JtvLion:

“La única razón por la que volvería al cine seria para actuar junto a Marlon Brando…”
                                                                           Alain Delon


Alain Delon
Podría decirse que después de Napoleón I Bonaparte, Juana de Arco y Brigitte Bardot, la persona más conocida de toda Francia es sin lugar a dudas Alain Delon. Su irresistible atractivo y sus interpretaciones de héroe romántico, joven rebelde y cínico hombre de acción, han hecho de este actor una de los mitos del cine francés y del mundo, -¿y por qué no?-, que como todas las leyendas están rodeados de un halo de constantes rumores e historias ocultas donde puede asomarse parte de la verdad  y mucho de rumor. La figura de Alain Delon no se libra de este tipo de conjeturas, incluida de la mas íntima, pero lo realmente cierto es que es un actor que conquistó el corazón de muchas personalidades del cine, entre los años 60’s y 70’s lo cual es muy importante y que atrajo para si el amor de infinidad de mujeres famosas en todo el  mundo y de las no tan famosas también.

La portentosa presencia de este versátil actor al que se le atribuyen, donde las haya, ocultas implicaciones mafiosas, pero que, por demás, siempre será recordado por sus amores con la inolvidable actriz Romy Schneider, todavía mantiene en la actualidad su sonrisa impecable y la mirada angelical de sus ojos azules, como las características que lo convirtieron en el autentico mito viviente que sus compatriotas mantienen en un pedestal. Es  uno de los hombres más influyentes de Francia, donde se le conoce popularmente como         L´enfant terrible (El niño terrible).

Considerado además como un actor de enorme capacidad interpretativa, tanto en cine como en teatro, -en este último campo ha cosechado estos últimos años triunfos y meritos muy sonados-, ha interpretado magistralmente protagónicos en obras de inmejorable prestigio de Beltrolt Brecht, Eugene O'Neill y de Jean-Paul Sartre donde ha dibujado lienzo de indiscutible tonelaje histriónico, aún al margen de estar considerado como una figura emblemática del cine de aventuras, (El tulipán negro, Zorro) por ejemplo -cuya calidad no tienen precedente-, o como actor de comedia donde sus registros han sido aceptables, llegándosele a comparar con fallecido Tyrone Power, en los tiempos en que el galán estadounidense era figura insustituible del cine de capa y espada.

Con Jane Fonda en Les felins, de Rene
Clement
De Delon se puede decir que ha sido el actor más popular de Europa, a excepción de Charles Chaplin, y a la par de Marcelo Mastroianni. Pero a diferencia de ellos, no necesitó a Hollywood para atesorar su fama o subir al estrellato. Su nombre se convirtió en sinónimo de belleza masculina y durante mas de tres décadas, ocupó grandes espacios en todas las revistas del corazón y en publicaciones referente al Séptimo Arte, y donde hubo un momento en que los romances y escándalos en los que se vio involucrado fueron mucho mas importantes que sus películas. A Delon se lo disputaban los mejores directores de Francia e Italia y no existía una actriz que no deseara compartir roles con el actor en la pantalla y aun, entre el genero masculino, se llegó a decir que era el sueño francés del mundo “gay” mas influyentes, tanto de la política como del cine y su vida intima está poblada de nombres ilustres que en un momento u otro tuvieron que ver con el actor.


A pesar de ello, es lícito nombrar algunos de sus más sólidos trabajos en el cine como piedra fundamental de su éxito como A pleno sol de René Clement o L’eclisse  aquella magistral obra de Michelangelo Antonioni. Hay que destacar que otros directores como Jean-Pierre Melville, Bertrand Blier y Jean-Luc Godard de la Nouvelle Vague, -El samurai; Un policía; El circulo rojo, Tony Arzenta y otros filmes que bordeaban el surrealismo más incomprensible, supieron sacar lo mejor de Delon, aunque los títulos que realizo a las órdenes del maestro Luchino Visconti son consideradas por los expertos como piezas de culto en su filmografía. Nadie como el maestro del neorrealismo italiano supo extraer la profundidad y el alma del actor, en filmes como Rocco y sus hermanos y El Gatopardo, películas absolutamente imprescindibles y dos de los títulos más representativos en la filmografía de ambos. Cualquier actor que hubiera interpretado estas dos obras fundamentales para cualquier cinéfilo que se precie, puede decir con total libertad que su nombre quedaría grabado con letras de oro en la historia del cine.


En una escena de El samurai
Se dice que las interpretaciones que el actor ha hecho en la pantalla están muy acordes con su propia personalidad, donde siempre hay algo de siniestro mezclado con un brutal atractivo físico, que ha marcado casi todas sus intervenciones. Vemos a un Alain en A pleno sol, ardiente, cínico y ambiguo y como contrapunto tenemos al romántico oficial de Cristine, o el personaje de La piscine  –en ambas comparte protagónicos con el amor de su vida: Romy Schneider-  y en la que vuelve a ser un pozo de cinismo, esta vez envuelto en una tupida tela de araña, de la que nadie se salva. Creo que hay actores dirigidos por manos expertas, y actores dirigidos por si mismos, Alain es de éstos últimos, al menos en la mayoría de sus filmes y como resultado, la larga filmografía del actor, películas casi todas rodadas en Francia o Italia, producidas por él mismo, en las que establecía códigos y cláusulas determinantes, a las que nadie podía obviar. En esa línea, podemos mencionar El silencio de un hombre, Historias extraordinarias, Borsalino y Adiós, amigo. Estas tres películas son muestra de lo que puntualizo y cuando tales códigos de conducta no eran respetados, la sombra fantasmagórica de una productora respaldada por influyentes nombres de la mafia, oscurecía cualquier maniobra en contra de la voluntad de este niño terrible. Esto, finalmente, fue negativo para su carrera. El actor se ha quejado en ruedas de prensa de la poca aceptación que tenia su nombre en Hollywood, o de la falta de ofertas en la industria norteamericana y nadie más que él era el culpable de tal situación, pues sabía muy bien que los contratos que se firman con productoras americanas son cumplidos punto por punto, y no estaba dispuesto a dejar de ser el personaje influyente que era en Francia.


Dicen que el amor es como una llama; a veces cobra fuerza y quema; otras son simplemente el brillo de sus cenizas desprendiendo calor. A pesar de ser adorado por miles de mujeres en todo el mundo que daría lo que fuera con tal de estar con el, solo amó a una sola. La importancia que tuvo en la vida de Alain Delon sus relaciones con Romy Schneider fue, es cierto, caldo de cultivo para los paparazzi y los cazadores de noticias faranduleras. Fueron la pareja de moda; la prensa los seguía a todas partes y ellos no disimulaban sus amores libres. Eran tiempos de no arrepentirse de nada y de no creer en el matrimonio o en las instituciones, solo en amarse mutuamente, pero también constituyo una relación de enorme trascendencia en las vidas y las carreras profesionales de ambos. Cuando supo de la muerte de Romy, Delon atravesó un profundo golpe que le llevó a estar internado en una clínica de Paris un par de días, pero se compuso y fue una de las personas que estuvo ante el cuerpo sin vida de la actriz durante más de dos horas, antes de ser enterrada bajo los cipreses del cementerio de Boissy-Sans-Avoir, cerca de París.


Alain Delon y Romy Scheneider en una escena de
La piscine, de Jacques Deray
Su vida privada ha estado expuesta en varias ocasiones debido a su presunta relación con jefes de la mafia, la política, atribuciones en negocios algo turbios y aquella aureola impenetrable que estalló cuando se vio envuelto en el asesinato de uno de sus guardaespaldas, sucesos que, aunque muy lejos de haberse comprobado, conmovieron a toda Francia y casi le cuesta ser enviado a la cárcel. Hay personajes de la alta sociedad europea a los cuales, en ocasiones se los acusa de todo. Alain Delon es uno de ellos. Incluso se ha dicho que podría haber participado de un golpe de Estado de un país africano. Ver para creer.

Sus relaciones con la prensa siempre fueron malas. En una entrevista realizada por Cahiers le preguntaron por qué en Francia, a menudo por razones externas al cine, él polarizaba agresividades e incomprensiones, debido a su carácter. Su respuesta esta considerada una verdadera paliza en el campo de las bofetadas con guante blanco ofrecidas alguna vez por una figura publica a un medio informativo: «Lo comprendo, lo acepto, pero no estoy del todo de acuerdo: ustedes me hicieron. Yo se que soy distinto de la imagen que dan de mí. En los primeros años, yo era bello, pero vacío. Después, hubo que encontrar otra cosa... Yo era el único actor que nunca había filmado con los cineastas de la Nouvelle Vague, al parecer porque era un actor del cine de Visconti y Clement. Hubo que esperar a 1990 para filmar con Godard; yo era el marginal. Nunca le pedí cuentas a nadie, actué a mi manera, libremente. Si ahora se hace un ciclo en la Filmoteca con mis películas, no me importa. Es demasiado tarde. Seré fiel a mi línea hasta el fin. Hay que reconocer que el éxito no genera simpatía. Y nunca estuve al alcance del fusil […] Yo pertenezco al pasado, el cine de hoy es otra cosa y no me interesa. Es justo que los jóvenes vayan hacia adelante, pero a ellos no tengo ganas de transmitirles nada»

Delon en el Festival de Cannes 2007
La figura de Alain Delon no solo poseía un atractivo físico indiscutible, o que algunas de sus interpretaciones en el cine eran dignas de tener en cuenta. Se dice que tras el rostro de L`enfant terrible, se escondía una doble personalidad, similar a muchos astros de la pantalla, como lo fueron Frank Sinatra, Montgomery Clyft o James Dean y eso, supuestamente fuera o no cierto, han marcado la vida del hombre mas famoso de Francia, aquel muchacho joven que en 1957 comenzó interpretando un papel en Quand la femme s´en mele y que al engancharse en un tren de largo recorrido no advirtió que existían paradas en su trayecto, siguiendo el viaje a excesiva velocidad. Se dedicó a coleccionar arte, a las carreras de caballos y a la promoción de eventos de boxeo. Desde 1999 es ciudadano de Suiza y es propietario de compañías productoras de perfumes, lentes de sol, ropa, etc. que operan desde Ginebra.


Gano el premio Cesar en 1985, por su interpretación en Notre histoire, que la Academia del Cine Frances otorga al mejor actor protagónico y en el año 2005 fue condecorado con la Legión de Honor por su contribución al cine francés.


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