Castro, Masicas y el camarón encantado

Por Jorge Lion:

“La vanidad es un mendigo que pide con tanta demanda como su necesidad… pero mucho más insaciable.”                                                        
                                                                                        Benjamin Franklin                                                                                                                            


La ambición y el egoísmo sin medida y sin respeto, conduce a la desgracia. No se debiera morder la mano que te alimenta, ni demandar exigencias en demasía cuando el gesto generoso te extiende la mano amiga. No seria juicioso pretender el reclamo de derechos infundados cuando no ofreces nada o muy poco a cambio. No puedes aspirar a aquello que no te hayas ganado. Así le sucedió a Masicas, la esposa del pescador Lopi en el cuento del francés René de Laboulaye El camarón encantado, adaptado brillantemente por José Marti, en su revista para niños La Edad de Oro.

El mandatario cubano Raúl Castro demandó a Estados Unidos levantar las sanciones, entregar el área que ocupa la Base Naval de Guantánamo y entregar una compensación como parte del camino a una normalización de las relaciones entre ambas naciones que actualmente negocian un relanzamiento de sus nexos diplomáticos.

“El establecimiento de las relaciones diplomáticas es el inicio de un proceso hacia la normalización”, explicó Castro a sus colegas de la región reunidos en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).

Sin embargo esta normalización “no será posible mientras exista el bloqueo, no se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la base ilegal de Guantánamo, no cesen las trasmisiones radiales y televisivas violatorias de las normas internacionales, no haya compensación justa a nuestro pueblo por los daños económicos y humanos que ha sufrido”.

“Si estos problemas no se resuelven este acercamiento diplomático entre Cuba y los Estados Unidos no tendría sentido”, agregó el mandatario.

Algunas de las compañias norteamericanas en Cuba que fueron
"nacionalizadas" por el gobierno revolucionario de Fidel Castro que jamas
remuneró economicamente a sus propietarios
“¿Compensación justa a nuestro pueblo por los daños económicos y humanos que ha sufrido?” Ciertamente, el dictador cubano, se olvida que fue el régimen comunista de su hermano quien expropió las compañías norteamericanas sin compensación económica; fueron ellos quienes desalojaron a cientos de miles de empresarios, cubanos, españoles, chinos y de otras nacionalidades a cambio únicamente de la miseria compartida; fueron ellos quienes fusilaron con juicios sumarísimos a aquellos que se opusieron a su ideología marxista; fueron ellos quienes persiguieron, acosaron, enviaron a la prisiones y ejecutaron a todo aquel que estuvo en desacuerdo con la infame traición que la prepotente arbitrariedad del régimen ocasionó a los cubanos; fueron ellos quienes se aliaron al principal enemigo de los EE UU, la antigua Unión Soviética, al instalar ojivas nucleares en territorio cubano apuntado a su vecino del norte provocando la crisis de los misiles de Octubre de 1966. Han sido ellos y solo ellos, quienes con su absurdo delirio de grandeza y poder y su desatinada política de aislamiento arruinaron la que, hasta su llegada, fue una nación próspera y venturosa, orgullo de los cubanos y de toda Hispanoamérica.

La prueba irrefutable de la quimera socialista es, efectivamente, la empobrecida y desolada condición en la que yace Cuba hoy día. El abastecimiento escuálido, las instituciones desmanteladas, la conciencia social marginada, la vivienda destruida por falta de mantenimiento y recursos, la salud pública languideciendo entre la ineficiencia y la carestía, la educación extenuada y la economía reducida a la indigencia y la mendicidad.  Los jóvenes, sueñan con alcanzar los EEUU y hayan un escape huyendo despavoridos hacia cualquier país que les pueda ofrecer el trampolín hacia una segunda oportunidad de tener una vida moderadamente decente y aquellos de mayor edad, o quienes sean que se quedan y sin aspiraciones han enterrado sus esperanzas y sobreviven, unos resignados a vivir con lo que tienen, ¿o con lo que no tienen? y otros pululando de aquí para allá ansiando proveerse de algún sustento que los ayude a pasar el día.

La Cuba empobrecida de hoy es la concecuencia directa de un sistema
politico inoperante y decadente que a llevado a la ruina a un pais otrora
prospero y floreciente.
La triste realidad del pueblo cubano, sin embargo, ha visto con buenos ojos, el gesto del gobierno de los EE UU de restablecer las relaciones diplomáticas después de más de medio siglo de enfriamiento, como una luz al final del túnel, que podría finalmente devolverles la dignidad y la ventura. En las calles de la isla el entusiasmo se ha hecho contagioso y la esperanza ha vuelto a ser cotidiana.  Eventos como colgar juntas las banderas de los dos países (acción proscrita hasta entonces) o vestir camisetas alegóricas a EE UU, o simplemente el hecho de contar con una embajada norteamericana en suelo cubano, han vuelto a una normalidad no vista en muchos años y cuya presencia fue arrebatada del pueblo de Cuba que, de una manera u otra, nunca se desligó del todo del poderoso vecino. 

LIMOSNA CON ESCOPETA

Pero Raúl Castro es como Masicas, la avara, mezquina y enferma de codicia esposa de Lopi, el leñador del El camarón encantado. No solamente esta haciendo caprichosas demandas, sino que, opuesto a lo que pudiera esperarse de alguien que exige tanto, no quiere dar nada a cambio. Y ha incluido, claro esta y entre otras cosas, la devolución de la Base Naval de Guantánamo. Veamos que dice el arriendo del territorio según el Tratado cubano-estadounidense que data de 1903 y aprobado por el primer presidente de la Republica de Cuba, Don Tomas Estrada Palma.

Artículo I. La República de Cuba arrienda por el presente a los Estados Unidos por el tiempo que las necesitare para el objeto de establecer en ellas estaciones carboneras o navales, las extensiones de tierra y agua situadas en la isla de Cuba que a continuación se describen: (...)

Artículo III: Si bien los Estados Unidos reconocen por su parte la continuación de la soberanía definitiva de La República de Cuba sobre las extensiones de tierra y agua arriba descritas, la república de Cuba consiente, por su parte, en que, durante el período en que los Estados Unidos ocupen dichas áreas a tenor de las estipulaciones de este convenio, los Estados Unidos ejerzan jurisdicción y señoríos completos sobre dichas áreas (...)

Seria objetivo destacar que mientras que el gobierno de Cuba firmemente ha rechazado cobrar a cualquier otro gobierno, ya que ve esta base como ilegítima, desde la llegada al poder de Fidel Castro, ha cobrado sin falta una renta del alquiler de dicha base pagada por los EE UU.

Entonces… ¿qué esta reclamando Castro? Es evidente que al gobierno de la Habana se le están acabando las opciones, pero aun así, quiere continuar violando todos los derechos inalienables del pueblo, no importa si hay acercamiento o no en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con los EE UU. Evitar el desarrollo de cualquier progreso en las conversaciones parecer ser la meta del gobierno cubano, que no quiere ceder en su política absurda y decadente.

¿Fin del embargo? No corresponde al presidente Barak Obama derogar esta ley. Solo el Congreso de los EE UU tiene la autoridad de hacerlo y las condiciones para que esto se produzca distan todavía mucho de la realidad cubana. La celebración de elecciones democráticas libres, la liberación de todos los presos políticos hacinados en las mugrientas cárceles cubanas, el restablecimiento y respeto de todos los derechos humanos y, desde luego, la renuncia de los Castro, elaboraría el contexto para que se lleve a cabo una revisión de la Ley del Embargo y, como consecuencia su levantamiento.

En contraste con el gesto de buena voluntada de los EE UU, pareciera que Castro quiere seguir aferrado a sus ansias de poder y represión policial.  Las tiranías y los regimenes dictatoriales acentúan su crueldad e intolerancia mientras se perpetúan bajo el escudo de la ley y en nombre de la justicia. Tampoco caen de su pedestal con boletas electorales. La fuerza bruta las sostiene y, solo la fuerza bruta las podrá derrocar.

No se debiera pedir limosna con escopeta. En honor a la verdad, nadie esta socavando la soberanía de Cuba, ni mucho menos se esta preparando el camino para intervenir en los asuntos internos de la isla. Es hora ya de que el gobierno de la isla revise su política obsoleta y comience a abrir las puertas hacia una nueva era de libertades para un pueblo que ha sido oprimido, explotado, humillado y que ha sufrido en carne propia los vejámenes de su propio gobierno cuyo sistema anacrónico ha destruido la infraestructura cubana a niveles perentorios, separado sus familias, alimentado el odio y el rencor entre sus propios conciudadanos y les ha negado los mas elementales derechos.

De lo contrario, podría sucederle a Castro lo mismo que a Masicas, que lo perdió todo a causa de su egoísmo o igualmente quedar como el gallo de Morón: sin plumas y cacareando.

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