La hora final

Por JtvLion:


Según la versión oficial de los aliados, el 30 de abril de 1945, cuando el Ejército Rojo, dirigido por el mariscal Zhúkov, tomaba Berlín y se encontraba a menos de 300 m del búnker, Adolph Hitler renunció a intentar huir de Berlín y se suicidó ingiriendo una cápsula de cianuro y, al mismo tiempo, dándose un tiro de pistola en la sien en su Führerbunker, a 15 m de profundidad en el subsuelo del edificio de la Cancillería en Berlín, junto a su nueva esposa Eva Braun y rodeado de unos pocos incondicionales.

La salud de Josef Stalin, cuando ya tenía 70 años de edad, empezó a desmejorar. Su memoria fallaba, se agotaba fácilmente y su estado general empeoró. Se le diagnosticó una hipertensión aguda. Se dice que en la noche 1ro. de marzo de 1953, su mayordomo abrió la puerta y lo encontró tendido en el suelo. Se llamó a los miembros del Politburó, que lentamente fueron acudiendo a la dacha de Stalin, pero nadie llamó a un médico. Finalmente, pasadas 24 horas, los doctores dictaminaron que Stalin había sufrido una apoplejía fulminante.

Fidel Castro
La agonía de Stalin se alargó varios días más. El día 4 aparentó una súbita mejoría, pero sufrió un nuevo ataque y entró en coma. Los médicos que atendían a Stalin le practicaron reanimación cardiopulmonar en las diversas ocasiones en que se le detuvo el corazón, hasta que finalmente no consiguieron reanimarlo. Aunque aun  persisten rumores de que fue envenenado, la causa oficial de su muerte sigue siendo una apoplejía provocada por su hipertensión.

Las horas finales de Francisco Franco fueron lentas y dolorosas, siendo sometido a numerosas intervenciones innecesarias y de efectos desastrosos. El 22 de octubre de 1975 sufre un tercer ataque cardíaco, el 24 sufre otro y se agravan sus otras dolencias. Desde entonces, todos los intentos de su entorno son los de prolongarle la vida, No obstante, el 25 de octubre se le administra la extremaunción y, finalmente, el 20 de noviembre, se certifica su muerte.

Benito Mussolini fue ejecutado el 28 de abril de 1945. Según datos oficiales, Mussolini fue fusilado junto a Clara Petacci. Los cadáveres fueron trasladados esa misma tarde a Milán en cuyo trayecto no se permitió a nadie acercarse a los cuerpos los cuales fueron dejados en la Plaza Loreto de esa ciudad. Allí fueron sometidos a toda clase de ultrajes por la muchedumbre. El servicio de policía compuesto por partisanos y bomberos, colgó luego los cadáveres cabeza abajo en una gasolinera de la plaza. Esto se hizo para confirmar públicamente su muerte, y como gesto de humillación y venganza partisana. El cadáver de Mussolini fue desfigurado a golpes a tal extremo que su rostro resultó casi irreconocible. Aún muertos fueron objeto de crueles burlas. Horas más tarde los líderes locales del CLN decidieron cesar la exhibición y retirar los cadáveres que fueron colocados en cajones de madera con paja en su interior y retirados para sepultarse en tumbas anónimas.

El martes 30 de mayo de 1961, a las 9:45 de la noche, en el Km. 9 en la carretera de Ciudad Trujillo a San Cristóbal, el auto en el que viajaba Rafael Leonidas Trujillo fue ametrallado ferozmente en una emboscada urdida por un grupo de miembros del Cuerpo de Ayudantes Militares del propio dictador. El automóvil recibió más de 60 impactos de balas de diversos calibres, de los cuales siete dieron en su cuerpo causándole la muerte.

Augusto Pinochet fue internado en el Hospital Militar de Santiago de Chile, el 3 de diciembre de 2006, después de sufrir un infarto al miocardio y presentar un edema pulmonar que obligó a someterlo a una angioplastia lo cual condujo a una leve mejoría con el transcurso de los días. Una semana después, el 10 de diciembre de 2006, se informó de una posible alta médica, pero en horas de la tarde sufrió una repentina descompensación cardíaca que agravó su estado, haciendo imposible al equipo médico su estabilización. Murió junto a sus familiares después de permanecer una semana internado en el recinto hospitalario. Tenía 91 años.

El convoy en el que viajaba el líder libio Muammar el Gadafi, tratando de escapar de la ciudad, fue ametrallado desde el aire por aviones de la OTAN. Herido en la cabeza y en una pierna, pero al parecer superficialmente, Gadafi escapó con algunos de sus guardaespaldas y logró esconderse en una tubería donde poco después fue capturado por un grupo de milicianos del Consejo Nacional de Transición. Gadafi fue zarandeado públicamente por una multitud de opositores a los que gritaba que tuvieran clemencia y no le mataran, lo que no evitó que fuera linchado por sus captores, que le dispararon a quemarropa dándole muerte.

Tarde o temprano, ya sea de una manera u otra, con ribetes aventureros, historias escalofriantes, linchamientos, anécdotas heroicas o de forma natural la llegada de la muerte como proceso terminal que concluye con el fin de la vida es algo inevitable. Los recientes rumores que han hecho explotar las redes sociales, la blogosfera y las principales cadenas noticiosas en todo el mundo concernientes a las tantas veces desmentida posible muerte de Fidel Castro, el más longevo de los dictadores de los que se haya tenido noticias, después de que Castro no felicitó al presidente de Venezuela Hugo Chávez por ganar la reelección, ponen de manifiesto los diversos grados de alegría y consternación que se han sucedido recientemente y donde no faltaba, desde luego, cierto grado de escepticismo.

Foto reciente del dictador Castro en la que luce,
aparentemente, muy enfermo y desmejorado.
Lo cierto es que la noticia o los rumores como quiera que lo mire, vuelve una vez mas a levantar toda una serie de polémicas, suspicacia y olas de controversias en torno a la desaparición física del ex-gobernante cubano, que a mediados del 2006, hizo públicamente el anuncio del traspaso de poderes a su hermano Raúl, después de haber enfermado repentinamente debido a una condición intestinal severa y ser sometido a varias operaciones que lo alejaron definitivamente de su mandato, aunque ha estado influyendo probablemente en la toma de decisiones del inmóvil aparato gobernante del régimen.

Castro que no ha sido visto en público desde que unas imágenes de video le mostró saludando al Papa Benedicto XVI, en una visita que el alto pontífice realizó a Cuba a finales de marzo de 2012 y que la última de sus "Reflexiones", fuera publicada en junio de este año, ha provocado que, en los últimos tiempos, se especule con frecuencia sobre su muerte; incluso versiones anteriores que circularon rápidamente por Internet  rumoraba que el exmandatario estaba con muerte cerebral y que estaba siendo sostenido con vida artificial, lo cual provocó un asalto a las calles de Miami entre los exiliados que se regocijaron con la noticia, aunque la mayoría de los escépticos simplemente preguntaba si alguien podía confirmar si era verdad. Finalmente, los partidarios de Castro se burlaron de los rumores y al final mostraron a un Castro, si no saludable, al menos vivo, que desmintió una vez más los rumores.

Pero, sea o no verdad y hasta tanto no se confirme lo contrario, lo cierto es que, el camino hacia la hora final es una marcha insoslayable e indetenible y mas temprano que tarde llegará el día en que los cubanos de una vez por todas, lloren o se regocijen, celebren o guarden luto con la  muerte del dictador. No importa como suceda. Todos y cada uno de los seres humanos estamos destinados a morir. 

Y también los tiranos mueren. 

Denlo por hecho.

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